Uno de los fallos más habituales es utilizar el smartphone sin funda protectora o sin protector de pantalla, especialmente en entornos profesionales exigentes.
En sectores como logística, industria, retail o servicios técnicos, los dispositivos están expuestos a:
- Golpes
- Caídas
- Vibraciones
- Polvo
- Superficies irregulares
Una pantalla rota o un chasis dañado no solo implica una reparación costosa, sino que puede obligar a sustituir el dispositivo antes de tiempo.